Mentiras Personales

Cuenta la historia sobre dos empleados que querían lograr una mejor posición dentro de la organización, y el día menos esperado, uno de ellos lo consigue, provocando en su colega enojo y frustración.
El jefe de ambos, los manda llamar a su oficina y les dice:
– No voy a dar explicaciones sobre los factores que se tomaron en cuenta para la promoción interna que ambos deseaban y que sólo uno de ustedes lo consiguió… simplemente les contaré las cosas que pasaron:

¿Recuerdan cuando les pedí a ambos que fueran a comprar las herramientas necesarias para arreglar la máquina laser?
Uno de ustedes regresó de inmediato, tomando en cuenta la necesidad de una pronta respuesta y me dijo:
– Aquí están las refacciones que necesitamos, faltaron unas pocas, pero conseguí la mayoría.
El otro me dijo:
Jefe, me tardé en regresar porque busqué los mejores precios, me aseguré de traer todas las herramientas necesarias y las refacciones que pudieran requerirse para el adecuado funcionamiento de la máquina láser, además conseguí crédito a 30 días y un contacto para cuando se requiera algo adicional nos lo envíen de inmediato y evitemos al máximo los tiempos muertos.
¿Se puede ver la diferencia de resultados entre un colaborador y otro?
El primero se dio prisa en cumplir la encomienda, sin tomar en cuenta precio, condiciones de pago y de conseguir la totalidad de las herramientas.
El segundo tuvo una visión heliocéntrica y fue capaz de buscar un beneficio a corto, mediano y largo plazo.
¿Será capaz el primer empleado de reconocer sus limitaciones en su forma de proceder y aceptar que su colega hizo mejor las cosas? ¿O simplemente creará en su frase una “mentira personal” como: Mi jefe es muy injusto por tomar la decisión de ascender a mi compañero sólo por este acontecimiento… no ve todo lo que he hecho en el pasado?
El efecto de una mentira personal puede durar toda una vida, haciéndonos creer una realidad distorsionada.
Una mentira personal puede cambiar el rumbo de nuestras vidas, encasillándonos en la culpa y la queja sobre todo lo que nos acontece.
Si analizamos la frase : “ Siempre que existe una mentira hay dolor” podríamos iniciar evocando algunas situaciones como :
a) Cuando obtengo un reconocimiento y me apena sobresalir porque en el fondo siento que no lo merezco.
b) Cuando deseo un ascenso y no veo que se dé porque creo que mi jefe o la organización son injustos.
c) Cuando me enojo porque un nuevo colega de trabajo recibe un incremento de sueldo y tiene menos antigüedad que yo. Yo no soy barbero, yo soy como soy y si no les gusta mejor que me corran.
d) Cuando se me pide que haga un trabajo que me hará salir tarde, arruinando mi día, ya que soy incapaz de organizar mis tiempos y comprometerme a terminar mañana a primera hora.. Me aguanto, me quedo y salgo del trabajo sintiéndome explotado.
e) Cuando hago como que trabajo para salir del paso, y así me la voy llevando, pero soy el primero en quejarme de que no me tomen en cuenta para una promoción.
f) Cuando disfruto hablando mal de mis compañeros de trabajo y me entristezco porque me siento rechazada por casi todos o me entero que alguien se expresa mal de mí.
Todas estas mentiras personales guían nuestras acciones , el juego es no darme cuenta de la realidad, evadiendo responsabilidad, quejándome y culpando a todo y a todos por lo que me acontece en mi vida, aunque este juego muchas veces no es consciente, muchas veces es aprendido desde la infancia y lo repetimos durante toda nuestra vida.
¿Cómo darse cuenta de estas mentiras?
Hay una pista invaluable…. siempre que te sientas mal por alguna situación, es porque te estás diciendo a ti mismo una mentira personal… salte de la situación, observa desde afuera todo lo que acontece y hazte las siguientes preguntas:
1. ¿Es esto que me digo 100% real?
2. ¿Se lo enseñaría a un niño?
3. ¿Cómo sería mi vida sin este pensamiento?
4. ¿Qué otras posibilidades aparecen cuando no me creo esto?

(Byron Katie “Amar lo que Es”
¿Te has dado cuenta que solo un barco que se mueve, puede cambiar de rumbo? Si el barco está detenido, no hay posibilidad de hacer ninguna corrección.
¿No será ya tiempo de enfocarte y lograr tus metas profesionales ?
“Cuando cambias la forma de ver las cosas… las cosas que ves cambian” Wayne Dyer

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