Trabajando y Disfrutando

Un trabajo es la actividad que todo ser humano desempeña para conseguir un ingreso seguro, que le permita pagar la hipoteca de su casa, el auto, salir a divertirse, pagar la educación de los hijos, mantener a una familia, disfrutar de unas vacaciones o simplemente tener una buena calidad de vida.

Una buena posición laboral implica en muchas ocasiones la disponibilidad total en fines de semana, fuera de horario e incluso prolongadas jornadas. Implica también compromiso, anteponiendo muchas veces los intereses personales por los de la empresa.

El tiempo libre, el descanso , el disfrute por lo que se hace, son ideas que se pueden conceptualizar fuera del contexto laboral, mientas que en el trabajo está totalmente permitido el estrés, la ansiedad, la frustración, el poco o nulo reconocimiento por lo que se hace, siendo una más en la escala jerárquica de la organización.

Si bien es cierto que nadie es indispensable, también lo es que cuando se pone el corazón en lo que se hace, disfrutando de los retos , haciendo uso de la creatividad para lograr los resultados esperados con recursos limitados, superando obstáculos y sintiendo esa satisfacción por lo que se hace, es digno de reconocerse tanto en forma individual como en grupo.

En mi trayectoria profesional, he podido experimentar entornos laborales de empresas transnacionales americanas, alemanas , mexicanas y gubernamentales , constatando que el ser humano tiene necesidades personales y que cada día al despertar y enfocarse en los pendientes por resolver de cada día , y antes de dormir, recapitulando por lo que se hizo bien, lo que dejó de hacerse o los errores que se cometieron… deja una parte de su vida en el trabajo, momentos irrepetibles y relaciones de por vida.

Así pues, no hay ser humano al que le guste sufrir , desempeñando lo que sabe hacer en un ambiente hostil, recibiendo humillaciones y sintiendo que no es digno de confianza, sin oportunidad de tomar decisiones, teniendo que consultar todo con el dueño de la empresa.

Desafortunadamente existen muchas empresas que han sido fundadas por emprendedores que les costó mucho formar ese negocio que de pronto se convierte en una pequeña o mediana empresa, y que por lo mismo, temen que al ponerlo en manos de otro, todo se termine.

Es muy lamentable que muchos dueños de empresa únicamente se enfoquen en como generar más utilidades, re-invirtiendo muy poco de sus dividendos en las personas que día a día dan lo mejor de sí para tener un ingreso seguro.

Una persona me decía hace poco que nosotros los de Recursos Humanos no sabíamos vendernos, que lo único que al empresario le importaba era que la gente hiciera lo que tenía que hacer, y que eso de ver sus necesidades estaba de sobra, que a las personas se les pagaba por hacer bien su trabajo y que no había nada más que agregar al entorno laboral.
Eso es una realidad, lo único que hará la diferencia es que con esa visión se logran resultados a corto o mediano plazo, y cuando se pone énfasis en las personas, los resultados son sorprendentes y son se largo alcance… me pregunto… ¿que será mejor entonces?

Conocí a un director de una empresa muy exitosa, que tenía a su personal de planta trabajando jornadas de doce horas por más de dos años, y que cuando se le solicitó darles un descanso de 30 minutos a la mitad de la jornada, su respuesta fue que la gente venía a trabajar, que no tenía por qué dar más tiempo adicional al que ya se daba para tomar sus alimentos.
En esa empresa tampoco se contaba con transporte para el total del personal, los afortunados que si lo tenían, se requería una hora al inicio y otra al final de la jornada para salir de casa y regresar, por lo que únicamente disponía de 10 horas para dormir y vivir, si así pudiera llamársele.
Los incrementos de sueldo venían cada vez que alguien que se consideraba valioso fuera a salir de la empresa, en ese momento se le ofrecía algo adicional para que no se fuera, y a aquellos que no se les consideraba “indispensables”, se les recibía la renuncia sin hacer nada por retener ese talento, ni esos años de experiencia, ni que decir del sudor de su frente, el estrés y el cansancio.

Comprendo que el patrimonio familiar hay que cuidarlo y no despilfarrar lo ganado, pero también me queda muy claro que hay una ley de dar y recibir y se ha comprobado que entre más agusto se encuentre el personal laborando en una organización, será más productivo y logrará mejores resultados, convirtiendo la relación laboral en un ganar-ganar.

Hace tiempo escuchaba a un joven director de Microsoft, en donde el lugar físico para trabajar puede ser la casa o cualquier otro lugar donde la persona se sienta cómoda. Los horarios de trabajo no existen y lo único certero son los proyectos a desarrollar y las fechas para entregar resultados, lo demás pasa a un segundo plano.
Esta persona escuchó las necesidades de su personal, tenía claro las metas del negocio, y fue así como creó espacios laborales abiertos, donde la confianza fue uno de los aspectos clave, confianza de ambas partes, y los resultados fueron extraordinarios.

Me parece entonces que existe una fuerte área de oportunidad para los empresarios exitosos que dirigen empresas y es el enfoque hacia las personas precisamente para lograr mejores resultados.
Es tan sutil este cambio de enfoque y requiere de mucho sentido común, confianza , paciencia, y , al final del camino, o incluso antes, la empresa transforma un trabajo en la mejor experiencia de vida de cualquier persona.

¿Valdrá la pena entonces invertir en la transformación de las culturas organizacionales, disfrutando, celebrando, agradeciendo, desarrollando y aprendiendo? ¿qué opinas?

 

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